El dolor de pecho es uno de los síntomas que más visitas a urgencias genera en España. Y con razón: puede ser algo serio. Pero la realidad es que la mayoría de los dolores de pecho no son cardíacos. El problema es saber distinguirlos. En este artículo te explico, en palabras normales, cómo diferenciar un dolor musculoesquelético, digestivo o nervioso de uno que sí requiere atención urgente.
📋 En este artículo
1. Las causas más frecuentes (que no son el corazón)
Cuando algo duele en el pecho, lo primero que pensamos es en el corazón. Pero el pecho es una zona enorme donde conviven el corazón, los pulmones, el esófago, el estómago, los músculos, los nervios intercostales y las costillas. Cualquiera de estas estructuras puede doler.
Las causas más comunes de dolor de pecho son, por orden de frecuencia:
- Musculoesquelético (el más frecuente): un músculo contracturado, una costilla inflamada o un tirón. Duele más al tocarlo o al girar el torso.
- Digestivo: el reflujo gastroesofágico puede imitar perfectamente un dolor cardíaco. Suele empeorar después de comer o al agacharse.
- Ansiedad: genera una opresión real, a veces con palpitaciones. El cuerpo no distingue entre peligro real e imaginado.
- Pleuritis: inflamación de la membrana que rodea los pulmones. Duele al respirar profundo.
Llama al 112 si el dolor va acompañado de:
Dolor que se irradia al brazo izquierdo, mandíbula o espalda · Sudoración fría · Sensación de muerte inminente · Falta de aire repentina · Pérdida de consciencia · Labios azulados. No esperes: llama y cuéntalo.
2. Cómo es el dolor cardíaco de verdad
El infarto clásico se describe como una presión o aplastamiento en el centro del pecho, como si alguien te pusiera un ladrillo encima. A veces se irradia al brazo izquierdo, la mandíbula o la espalda. Suele ir acompañado de sudoración, náuseas y sensación de angustia.
Ojo: en mujeres, diabéticos y personas mayores, el infarto puede presentarse de forma atípica, con solo cansancio extremo, náuseas o dolor de espalda. Por eso, ante la duda, siempre urgencias.
| Tipo de dolor | Cómo se siente | Qué lo empeora |
|---|---|---|
| 🫀 Cardíaco | Opresión central, irradiación al brazo | Esfuerzo físico, estrés |
| 🍽️ Digestivo | Ardor, punzada bajo el esternón | Comidas, agacharse |
| 💪 Muscular | Dolor al tacto, localizado | Girarse, presionar |
| 😰 Ansiedad | Opresión difusa, palpitaciones | Situaciones de estrés |
| 🫁 Pleuritis | Puntada al respirar | Inspirar profundo, toser |
3. El dolor de pecho por ansiedad
La ansiedad puede generar dolor de pecho real, palpitaciones y sensación de ahogo. No es "imaginación": el sistema nervioso activa la respuesta de estrés y el corazón late más fuerte, los músculos se tensan y la respiración se vuelve superficial.
La clave para distinguirlo es que suele aparecer en momentos de estrés o preocupación, que mejora al distraerse o respirar despacio, y que raramente se irradia al brazo. Si te pasa con frecuencia, coméntalo con tu médico.
Consejo práctico
Si tienes dudas de si tu dolor de pecho es cardíaco, no busques más en internet. Ve a urgencias o llama al 112. Un electrocardiograma de 10 minutos puede resolver la duda. Vale infinitamente más que horas de búsquedas online.